Alicia Dorantes / Rincón de la Abuela

En el día Internacional de la mujer...

2017-03-20

¡Confórmate, mujer! Hemos venido a este valle de lágrimas que abate,
tú, como la paloma para el nido,
y yo, como león, para el combate.
Salvador Díaz Mirón

¿Qué puede decir una mujer acerca de otras mujeres, que no suene a crítica envidiosa, a pedantería, inmodestia o falso orgullo? Estoy convencida que se puede hablar de miles de mujeres que han roto el silencio, el anonimato, y se han proyectado a la universalidad. Entre ellas hay mujeres mexicanas, latinas; universales, pero el sólo mencionarlas ocuparía hojas repletas de nombres y ese no es el objetivo de estas líneas.

Podríamos conversar de las heroínas que nacen, viven y mueren en el silencio de una humilde choza, tras la lumbre del fogón, o con el arado, abriendo en la tierra fértil o inhóspita profundos surcos ávidos de recibir la semilla prometedora de vida, en tanto ellas dan hijos: hijos que, por carecer de todo, muchos ni siquiera llegan a vivir. Tal vez platiquemos de niñas que, en cuanto respiran, son brutalmente asesinadas, apareciendo sus cuerpecitos sin vida entre los lejanos arrozales chinos, siendo su única culpa la de ser mujeres. O de lo que acontece en muchos países en que el aborto es permitido o casi obligado cuando el ultrasonido diagnostica que el sexo de ese ser humano en maravilloso desarrollo corresponde a una niña. O de aquellas naciones en que los hospicios están repletos de niñas abandonadas. O ¿por qué no de las chiquitinas a las que en algunos países de África les mutilan los órganos genitales de forma por demás inhumana, para que cuando sean adultas no tengan la capacidad de disfrutar las relaciones sexuales? ¿O de las que viven prisioneras en su burka?

En otro momento de nuestra charla, conversemos de las mujeres que rompen el ancestral silencio de una u otra forma y defienden con pasión, con verdadero estoicismo a su género; a su raza como Indira Ghandi o Rigoberta Menchú. O sólo por citar a algunas heroínas: Juana de Arco, muerta en la hoguera y después santificada en Francia, o nuestra Josefa Ortiz de Domínguez; o las víctimas de la locura humana, como Anna Frank, Irena Sandler, Rachel Corrie, Digna Ochoa; o de escritoras y poetas como Sor Juana Inés de la Cruz, Josefa Murillo, George Sand, pseudónimo que utilizó Amandine Aurore Lucile Dupin, baronesa Dudevant, para poder dedicar su vida a escribir en los tiempos prohibidos para una mujer o de Rosario Castellanos, Violeta Parra, Chabuca Granda; o quienes han logrado la máxima presea literaria: el premio Nobel: Selma Lagerlöf, la primera galardonada con el Premio Nobel en 1909, Pearl S. Buck, en 1938, Gabriela Mistral, en 1945, Doris Lessing, 2007 o Herta Müller en 2009. Svetlana Alexievich, en 2015 por dar a conocer al mundo las voces silenciadas de Chernóbyl, Rusia, o pintoras como Frieda Khalo, o mujeres que se sobrepusieron a la adversidad: Hellen Keller, Gaby Brimmer, la misma Khalo, Rosario Piedra, o que han destacado en la ciencia: Mania Sklodowska, mejor conocida como Marie Curie y su hija Irene Jolliot-Curie, ambas ganadoras del Nobel por sus investigaciones, Rachel Carson, madre de la ecología, o la doctora Rita Levy Montalcini, Premio Nobel de medicina 1987, la doctora Elisabeth Kübler Ross, fundadora de la tanatología, “el arte del buen morir”; o mujeres intrépidas que marcaron derroteros a seguir: Amelia Ehart o profundamente humanas como Florencia Nigtingale, madre de la enfermería moderna; o la pequeña albanesa Agnes Gonxha Bojaxhiu, a la que el mundo amó y ama como la Madre Teresa de Calcuta, o quizá de la activista Clara Zetkin...

¿Quién fue Clara Zetkin y que hizo para ser famosa? Su nombre de soltera era Clara Eissner. Nació en Sajonia, Alemania, el día 5 de julio de 1857. Mientras estudiaba en la universidad de Leipzig se enamoró y casó con un estudiante ruso: Osip Zetkin, ingresando de esta manera al Partido Social-demócrata. En 1910 durante la Conferencia de Mujeres Socialistas celebrada en Copenhague, propuso que el día 8 de marzo se designara como el Día Internacional de la Mujer y lo consiguió...

Pero no. Hoy no me referiré a las heroínas del pensamiento, la palabra o la acción. Ni siquiera a las llamadas “muertas de Juárez”: mujeres que aparecen asesinadas en terrenos baldíos de las colonias más pobres... Semidesnudos sus cuerpos... Alguien dijo: «Su boca en un grito, sus ojos desorbitados; el lenguaje corporal de las muchachas trasmiten el atroz sufrimiento al que las sometieron”...

Este día quiero recordar a Malala Yousaf, nacida en Míngora, Pakistán, conocida por su activismo a favor de los derechos civiles, especialmente de los derechos de las mujeres en el valle del río Swat, donde el régimen talibán ha prohibido la asistencia a la escuela de las niñas. El 9 de octubre de 2012, fue víctima de un atentado por un miliciano del TTP, grupo terrorista vinculado a los Talibanes, el cual, después de abordar el vehículo que servía como autobús escolar, disparó a la adolescente, en repetidas ocasiones impactándole en la parte izquierda de la frente y cuello, por lo cual debió ser intervenida quirúrgicamente. El portavoz del TTP; E. E., afirmó que intentarán matarla. Los talibanes obligaron el cierre de las escuelas y se prohibió la educación de las niñas. Dos años más tarde, recuperada de la agresión, el día 10 de diciembre de 2014, fue condecorada con el Premio Nobel de la Paz, simultáneamente con el activista por los derechos de los niños hindúes, Kailash Satyarthi. Malala es, históricamente, la ganadora más joven del Premio Nobel de la Paz.

Finalmente, quiero recordar a una niña víctima de la violación por su padrastro, que en Maldivas, fue condenada por ello, a recibir 100 latigazos. Cuando tiempo atrás recibí el mensaje de Amnistía Internacional*, éste decía: «Es algo tan horrible, apenas hay palabras para explicarlo. Una niña de escasos 15 años, fue violada durante años por su padrastro, quedó embarazada y su padrastro mismo, asesinó al bebé. Cuando se descubrió el asesinato de la criatura, las autoridades no sólo acusaron al padrastro, sino también a la niña por “fornicación”, y la condenaron a 8 meses de detención y a recibir 100 latigazos.

En Maldivas casi el 90% de las personas condenadas por “fornicación” son mujeres. Ya en ocasiones previas las autoridades del lugar han acusado y condenado a niñas víctimas de violación de “fornicación”, condenándolas a este cruel castigo.

Ahora, en este 8 de marzo, el Día Internacional de la mujer, es el momento de seguir luchando por la igualdad y el respeto a los derechos de las mujeres en todo el mundo: niñas, adultas o ancianas. En aquel momento, el mundo entero exigió a las autoridades de Maldivas que detuvieran el castigo y protegieran a la niña como la víctima del terrible crimen del padrastro ¿Se logró? ¿Quién puede saberlo? Se exigió también que se elimine el delito de fornicación: mantener relaciones sexuales no es un crimen, la violación sí lo es. Finalmente, se exigió eliminar totalmente la flagelación, pues es una de las formas más inhumanas y degradantes de violencia contra los seres humanos. Tú que me lees ahora, como yo he leído este escalofriante texto, ayúdanos a cambiar la terrible realidad, difundiendo esta información.

Alicia Dorantes
*Amnistía Internacional es una organización no gubernamental, independiente de todo partido político, grupo religioso o empresa. Esta independencia económica es posible gracias a los millones de miembros que existen en todo el orbe. Únete ahora y ayúdalos a seguir luchando por un mundo más justo y humano. Sí, este día Internacional de la Mujer, unamos nuestras voces a las de los grupos de familiares de las víctimas, autonombrados “Voces sin eco”… Para ellas (y ellos: jóvenes masacrados en Juárez, en Cocula, en Tierra Blanca, y en todo nuestro Estado de Veracruz o en cualquier parte del mundo, digamos una plegaria, guardemos un recuerdo… una flor blanca… una lágrima dolorosa y amarga... Un minuto de silencio... una vida de indignación... Sí. Alcemos la voz por ellas… No tenemos nada más...

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