Veracruz, rumbo a los 500 años

Comodidad y elegancia de la diligencia

Veracruz-Xalapa, la ruta principal en el siglo XIX

Ampliar Foto  
Veracruz: Se hace camino al andar / Redacción
Google+

Juana del Carmen Santos Medel / Veracruz
2017-09-12 17:08:27

A mediados de siglo XIX llega a México el viajero inglés, William Parish Robertson, procedente del puerto de Southampton. Su presencia, al parecer, tuvo como objetivo visitar las minas de Real del Monte. En Veracruz puerto permaneció nueve días para después regresar a la ciudad de México.

William Parish nos describe de una forma hermosa y detallada los elementos del transporte por el cual se trasladaría de la ciudad de Veracruz a la de México: la litera.

Parish nos comenta que “A las cuatro, la litera estaba a la puerta. Su aspecto es el de una gran litera a bordo de un barco. De sus cuatro esquinas salen cuatro postes que forman un marco de madera oblongo, mientras que dos más en el centro hacen las puertas para entrar y salir.

Todo el marco está cubierto con un toldo con cortinas, con una red que se usa para guardar artículos de uso. Tiene limoneras que se atan, como en una silla de manos; dos mulas se enganchan “de popa a proa, una tirando de la otra para empujarla. La litera se levanta dentro del arnés y entonces se coloca cómodamente en su posición lejos del trote de las mulas”.

El viajero

La narración de Parish va acompañada de otros aspectos que nos hacen imaginar cómo se preparaba el viajero. Un dato curioso que forma parte de la preparación del viaje que emprendería William Parisch nos permiten completar la imagen del mismo.

Parisch nos dice que el mayordomo colocó en las redes de la litera “un gran pollo rostizado, lengua, chocolate, pan, naranjas, coñac, vino tinto y jerez”, por lo que con estas provisiones seguramente el viajante no tendría problemas de alimentación, además de ésta se agregaba en la litera colchón, almohadas, sábanas y colchas.

Así podemos ver que con una buena vianda y algunos elementos que permitían el descanso emprendían el viaje en la litera, contando además con la pericia del literero para guiar la mula de frente y la del capataz al dirigir “su hato de mulas”, aunado al balanceo y el lento trote de las mulas, tal vez haría menos pesada la ruta de Veracruz a Xalapa, la cual tal vez sería la primera parada importante.

Gilbert Haven

Otros testimonios que encontramos es del pastor protestante estadunidense Gilbert Haven, quien llega el 1º de enero de 1873 y cuya visita coincide con la inauguración del ferrocarril y el de John Lewis Geiger, de origen inglés.

El primero, Haven, comenta que la diligencia es “una institución que está por desaparecer” y por otra parte, Lewis al contrario de Haven dice “que el tan solo pensar que no viajará en diligencias era suficiente para disipar toda propensión al descontento”.

Con la inauguración del ferrocarril, poco a poco fue desapareciendo el uso de la diligencia, tal como lo comentan algunos de los viajeros.

Sin embargo, en la ciudad, uno de los parientes de ella, el carruaje, era usado como transporte interno.

El carruaje

En el periódico El Progreso del año de 1870, encontramos algunos anuncios que nos permiten imaginar otro elemento de aquel espacio que crecía y requería de nuevos elementos que les facilitaba la vida.

En el anuncio aparecen algunos datos de este medio como por ejemplo, el año en el que se estableció la compañía MoLEAR & KENDALL que fue 1830, misma compañía que fabricaba los carruajes y además ofrecía los tapa-ojos “Eagle”, planchas para tapa –ojos y frenos.

Aunado a este aviso, en el mismo periódico El Progreso, encontramos otro en donde se le informa al público de algunos viajes que aún se podían hacer por este medio, las diligencias.

La ruta

Se anunciaban dos viajes a la semana entre Jalapa y Veracruz, el primero salía los miércoles y el segundo los sábados.

Para mayor información se detallaban las características de la diligencia, seis buenos caballos y además a las personas de recursos medios, se les ofrecían descuentos al alcance de sus posibilidades y para aquellas familias de escasos recursos, el viaje y las posadas en las cuales tenían que detenerse antes de llegar a su destino, el servicio era gratis. También trasladaba el de correo comercial y familiar.

Finalmente, aún para estas fechas, el servicio de literas se seguía ofertando, tal es el caso de las literas, propiedad del señor José María Pensado, se anunciaba ofreciendo “comodidad y prontitud”.

Los informes en la ciudad de Veracruz se proporcionaban en la botica de Santo Domingo con el señor Antonio Pérez Redondo.

Estos breves elementos que nos proporcionan uno de los periódicos resguardados en el Archivo y Biblioteca Histórica de Veracruz, El Progreso, nos permiten conocer algunos de los aspectos de la vida cotidiana de la ciudad y puerto de Veracruz.

IMAGEN DE VERACRUZ

Dirección: Ruiz Cortines #1917 Fracc.Jardines de Virginia, Boca del Río, Ver.

Teléfonos: (229) 923 2550

Todos los Derechos Reservados - Copyright 2014